Parece que esté parado y sin embargo, vuelo a una velocidad de millones de kosmociómetros (un kosmociómetro equivale a 19 billones de miriámetros y un miriámetro es igual a… a tanto no llego), pero es mucho, ¡qué digo mucho!, es más que desde aquí a Burguillos pasando por Barcelona.
El cielo parece un lienzo de tonos azul mar tirando a cobalto y no se oyen ni los pájaros. Ni siquiera las nubes que brillan por su ausencia interfieren en la visibilidad del horizonte. El suave y casi imperceptible sonido de los motores de mi “Terremoto”, ayudan a crear un ambiente de calma total. De vez en cuando me cruzo con planetas desconocidos pero yo diría que son planetas deshabitados porque no escucho ni ruido de coches ni gente discutiendo por las calles, es más creo que no hay ni calles.
¿Tendré combustible hasta la próxima escala? Espero que sí porque llené los depósitos en Burguillos dejando el surtidor casi vacío, y como el consumo de mi nave es de 20 cuatrillizos, perdón, cuatrillones de kosmociómetros por litro…. (¿no me habré pasao?), quiero decir si no me habré pasao de galaxia y ahora solo Dios sabe hacia donde me dirijo. Y como no encuentre una gasolinera colgada por aquí me parece que no me salva ni la Moreneta.
Esta calma chicha empieza a desesperarme, siempre el mismo paisaje, siempre la misma sensación de vacío…. ¡Y con un hambre que llevo....! Yo que siempre odié los McDonals, ahora hasta sería capaz de pagar 50 céntimos de euro por una hamburguesa de 15 pisos.
¡Cómo me acuerdo de mis amigos! ¿Para que quiero yo una nave tan elegante y veloz si me siento más solo que la una? Puede que esta mi nave valga millones de euros, sin embargo, comparada con lo que vale un amigo.... ¡ande va a parar!
Miro al frente y, ¡nada!, hago lo propio hacia izquierda y derecha y, ¡nada!, miro por el retrovisor y tres cuartos de lo mismo. ¡Chacho por aquí no se ve ni un alma!
Miro el mapa y, ¡dita sea! Ahora recuerdo que se lo dejé a Justo y no me lo devolvió. Que se prepare cuando le pille.
Se me altera la bilirrubina, me irrito, se me hinchan el par de parámetros que hay bajo la aguja de la temperatura…. Y para recomponer mi estado sosegado miro hacia los niveles de carburante y…. ¡la madre que me parió! ¡¡voy en reservaaaaa!! ¡Y sin un bendito cortijo a la vista! En la pantalla de navegación ni siquiera me marca las coordenadas, solo van apareciendo letras y más letras que dicen: “cosmos” “cosnos” “cosmos”. Eso digo yo, ¡cosmo estaría de pirao cuando me embarqué en esta absurda aventura! Si algún día vuelvo por la Tierra creo que me fabricaré un catamarán para así al menos ir por la costa deleitándome con el paisaje y en cada puerto, echarme una novieta, que ande va a parar con este aburrimiento.
Si no fuera porque mi mente se entretiene en soñar que estoy en una terracica tomando una caña, bajo una sombrilla y con un airecico que corre que es una maravilla, y que además comparto terracica y mesa con Justo, Carmen, Remi, Loli, Nuri, Zaus, Rakel, Charo, H_ormigo y Cantinflas, mientras Perolo nos sirve unas raciones de cochinillo, si no fuera por eso como digo, este viaje no se lo deseo ni a mi peor enemigo. Y para postres, mientras estuve retenido en aquel planeta jurásico, alguno de los dinos me hurtó el cartón de tabaco y me están entrando unos nervios….. y una mala leche….. ¡Si me conoceré yo!
Acaba de pasar una mosca por mis narices y ya lo que me faltaba, la persigo con la mirada y cuando se posa sobre el tablero de mandos, ¡¡zasssss!! Ni zas ni leches, ¡Primer intento fallido! Mal vamos porque los niveles del combustible siguen bajando al mismo ritmo que sube mi alteración de nervios
Ya veo que la tarea será ardua porque al segundo intento, mientras yo me pienso que por fin pasó a mejor vida, resulta que agarra la lagartona y me sorprende arreándome un picotazo en todo el óvulo de la oreja izquierda, precisamente la que más sensible tengo. Debía tener unas fauces de tigre y llamarse Marni porque la ladrona se llevó media oreja mientras soltaba unas carcajadas que pa qué os voy a contar. Ni siquiera puedo decir que tengo “malas moscas” porque solo es una, ¡pero vaya una! Creo que tiene más hambre que yo, unque lo que más me preocupa es que tenga tantos reflejos.
Tengo que engañarla como sea o esta caníbal me descuartiza. Me hago el disimulado, haciéndole creer que miro para otro lado pero sin perderle ojo y cuando más confiada está: ¡¡Zasssssssss!!, cosa que repito siete veces por si fuera un gato reencarnao. Jejeje, por fin se me escapa una leve sonrisa, muy leve pero sonrisa al fin y a la postre. y es que no es para menos pues me observo la mano y veo que me ha quedado como si hubiera chafado un tomate maduro.
Acto seguido me la meto en la boca (la mano), volviendo así las aguas a su cauce o para mejor decir, las plaquetas y los glóbulos rojos a mis arterias. El trozo de oreja ya es irrecuperable.
Perdonar un momento que abandone el cuaderno de bitácora, es que veo venir a toda leche hacia mí un enorme planeta 100 veces mayor que la tierra y, o giro 7 grados a estribor, o se produce un segundo Big Bang. Bueno ya está, ¡uffff, me ha pasado rozando!
Me aburro como una ostra. Conecto mi transistor de ondas cibenéticas, giro el dial: “La Cope”, no me gusta, “Onda Cero”, no la trago, “Radio Nacional”, que le den…“Cadena Ser”, anda y que la zurzan, …. “Radio Burguillos”, ¡Hombre! ¡aquí quería yo llegar!.Y lo hago en el preciso momento que un locutor de alto copete está entrando en conexión para hacer una entrevista en formato multi-conferencia con Cunit, Barcelona, Madrid, Platja d´Aro, Málaga, Teruel, Granada Badajoz y Zaragoza, todo ello con un moderador de campanillas que no recuerdo su nombre pero que me pareció oir que le llaman Perolo. Presenta un tal Justo y disertan Remi, Carmen, Charo, Zaus, Rakel, Loli, Nuri, H_ormigo, un serrano llamado Cantinflas y como dije anteriormente, Perolo el encargado de que el programa no se convierta en la Torre de Babel, o que Remi lo ponga patas arriba. Recordarme que cuando vuelva a la Tierra (si consigo encontrar el camino de regreso), los busque para que me firmen un autógrafo porque, ¡¡Vaya elenco de campeones!!
Estoy mirando la aguja del kosmociómetro y casi no me lo creo: marca que me estoy desplazando por el espacio volando a una velocidad de 500 vistómetros por micrón, (un vistómetro equivale a la velocidad de, “visto y no visto” y un micrón dicen que es muy poquita cosa), así que hagan la cuenta, calculen y si encuentran una nave más rápida, les devuelvo la calculaora, un aparato de última generación que como su nombre indica, calcula y da la hora. Y además o calculas ahora o callas para siempre.
Eso sí, mi radio capta los sonidos hasta desde los lugares más recónditos del Universo, por ejemplo, estoy escuchando a mi amigo Capa, como muy bajito y fuera de antena le dice a su amiga Remi: “Este tío se enrolla como piersiana, total para decir que está muy lejos de nosotros, que vuela muy deprisa y que hay mucho silencio”. Lo de piersiana no es un error, que ya os veo venir, significa que Pierrs y Ana, son una pareja famosa por lo mucho y bien que se enrollan, de ahí el ejemplo. ¿Qué pensabais que me ibais a pillar en un gazapo? ¡Pues no! ¡Listillos!
Anda Loli, vete pa las sillas donde están el par de dos y dale un capón a ese criticón que me está poniendo como hoja de prejil. Y tú Perolo a ver si ponemos orden que se te está desmadrando el personal. Seguro que alguno te ha sobornado con unas chuletas de cordero. ¡Bandido que te conozco!
Y a todo esto ya no sé ni por donde iba, he perdido el hilo de tal manera, que ahora me acuerdo del foro de Burguillos. Allí sí que hay hilos a porrillo.
¡Chssssssss! ¡Un momento! ¡Algo se me acerca a una velocidad endiablada! Apago la radio, esa tertulia es un gallinero. Dejo el programa con Justo Molinero por encima de la mesa del estudio tratando de imponer autoridad, perdón quise decir que tan justo dedinero no se puede hacer un programa de radio. No les daban ni agua. Y si no llega a ser por Carmen que se agenció unas perrunillas, Charo unos carquiñolis, Nuri pá de pesic, Remita un cesto de porras que trajo de Madrid, Loli puso las servilletas, y Rakel una botellica de Málaga Virgen, si no llega a ser por eso, el programa hubiera pasao sin pena ni gloria. Ah, las joticas de Zaus sonaban como melodía angelical en la sintonía del programa, mientras Cantinflas les dedicaba a todos unos versos improvisados a vuela-pluma. Y lo que más me gustó fue ese cestico de estrellitas, gañotes, prestines y bollos de chicharrones con los que obsequiaba Loli a quien se acercaba por el estudio además de regalarles a todos un manojo de espárragos trigueros. Es que esta Loli no pué negar que es extremeña de pura cepa, ella siempre tan noble y generosa. ¡Cahi en diena si yo pillara ahora mismo un platico de migas burguilanas!
Estoy mirando por mi retrovisor y veo llegar a mi altura una nave preciosa descapotable color rojo fuego. No, ahora la veo mejor, no es descapotable es que la mitad superior es de cristal, lo que pasa es que lo deben haber limpiado con “Netol” y se transparenta tanto, que lo que veo en su interior me está poniendo… pues eso, que me está poniendo. Digamos por si acaso esto lo leyeran niños, que me está poniendo nervioso, porque hasta hace solo unas horas todo lo que vi en el Planeta de los feos, era feo pero feo feísmo, lo que se dice feo, y ahora que esa nave se acerca casi rozándome: ¡Indescriptible! ¡Sensacional! ¡Extraordinario! ¡Espectacular! No no, no me refiero a la nave, me refiero a su tripulanta. Si sí, una galáctica espectacular, una hembra de otra galaxia (no sé porqué digo lo de otra galaxia si ya se sobreentiede), con unas, con unas…. perfectísimas medidas jamás vistas por los humanos. Algún espabilao se estará preguntando que como sé las medidas si no se las he tomado. Pues muy sencillo listillo, me las está enseñando a través de la gran cristalera, (las medidas, malpensao). Así que no confundamos. Lo que me está enseñando es un cartel donde están apuntadas y debajo dice en letras mayúsculas: “FOLLOWME AND YOU WILL NOT REPENT” (Sígueme y no te arrepentirás), Y a ver si aprendemos el idioma universal que siempre tengo que andar traduciendo, ¡leche!
Ahora me enseña otro rótulo que dice que conecte mi webcam panorámica de 200 pulgadas que me voy a quedar alucinao. Obedezco naturalmente. ¡Faltaría más! Omitiré lo que veo, ¡y cómo lo veo!, por si hay ropa tendida y porque no quiero que nadie se me desmaye antes de acabar la lectura, pero…. ¡Tela marinera!, bueno lo de tela es un decir porque escaseaba ¡¡Wawhhhhhhhh!! Menos mal que la carretera es ancha si no, ya me habría salido por distraerme en las curvas (me refiero a las de la carretera), que las tiene muy peligrosas. ¡¡Y con unos badenes….!!
Así que me vais a perdonar que deje por hoy mi afición de aprendiz a erudito, que tengo cosas más importantes que hacer. Y por mi bien y el ajeno, espero dejar el listón terrícola muy alto.
¡¡Vamos buena moza, te sigo!!
¡El deber manda chachos!
Ya os contaré y además, en la próxima entrega os regalo las tapas.
