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sábado, 9 de agosto de 2008








    Hay veces en que caminando por senderos de diferentes texturas, se hace necesario abandonar por unos metros el camino y pararse a admirar el paisaje que no deja de acompañarnos en esta travesía sin meta predeterminada, cuando realmente lo merece. Así es que hoy hago un alto en ese camino para coger unas rosas frescas todavía con sus gotas de rocío, y junto a una tarjeta de felicitación, enviarlas sin demora hacia los dominios de una reina encantadora que nos deleita a diario con el regalo de su presencia, llámese virtual o como se quiera, pero al fin y a la postre con su presencia. A ella, a esa princesita de nuestro reino de Burguillos, hoy nos unimos todos sus amigos para entonar a coro las notas del "Cumpleaños feliz" en ese día 11-08-2008.
    Eso es lo primero que hago recién llegado de mis cortas vacaciones convirtiéndome por unos momentos en delegado de la expedición de lujo que forman ese grupo de amigos aludidos:

    ¡HIP HIP! ¡HURRAH! HIP HIP! ¡HURRAH!
    ¡MUCHAS FELICIDADES!




    Con gozo y con alegría
    hoy quiero dejar constancia
    con cariño, elegancia
    y obligada cortesía,
    besitos en abundancia
    para Nuri en este día.

    Así que vamos a ver
    si tengo traza y apaños
    y supiera componer
    un verso de cumpleaños.

    Nuri:
    Eres de cielo un trocito
    eres dama encantadora
    por eso te felicito
    por ser una gran señora.

    Que lo pases rodeada
    de tus seres más queridos
    y seas felicitada
    por tus mejores amigos.

    Que mil besos te regalen
    amistosos y de amor
    besos que a todos nos salen
    del fondo del corazón.

    Como estos tan sinceros
    que te dan estos chiquillos
    con cariño verdadero
    desde el foro de Burguillos.

    Y si a parte de los besos
    un presente te han dejado
    no creas que es un exceso
    ni que se hayan pasado
    lo coges y lo agradeces
    porque lo tienes ganado
    y porque te lo mereces.

    Y como no tendrán queja
    ni los hijos ni el marío
    dales sonora colleja
    si cayeran en olvío

    "Feliz, feliz en tu día
    amiguita que Dios te bendiga,
    que reine la paz en tu vida,
    y que cumplas muchos más.




    viernes, 25 de julio de 2008






      SUEÑAN QUE SON POBRES...
      No os vayáis a pensar que ellos no sueñan algún día (probablemente de noche), como los mortales y que no se comportan como tal, ser exclavos del lujo y confort, también tiene su precio.


      textoalternativo Ella se había levantado muy temprano porque el viaje era largo. Los cachivaches que había que cargar en el maletero eran muchos: bicicletas, patines, mascotas, portátil, caña de pescar etc. etc. Además había que preparar unos bocatas porque cuando el hambre aprieta, mejor no acercarte por esas áreas de autopista con precios abusivos donde nos atracan por un triste chusco que te hace ir a protestar, porque se les olvidó poner dentro lo que se supone que debía contener, que tú pediste y que ellos te cobraron..
      —¡Eh, oiga! ¡que aquí falta la loncha de jamón! —exclamas cabreado.
      —¡No señor! está dentro, ¿no la ve aquí?, —te dice el camarero señalando al interior del chusco—, lo que pasa es que usted necesita gafas y aún no se ha enterado, y encima se pone en la carretera con el peligro que representa conducir con déficit visual. ¡Hay que joerse!

      A ti te dan ideas de tirarle el chusco a la cabeza pero la amante esposa te da un codazo diciendo: ¡Venga déjalo! no vamos a empezar ya las vacaciones como siempre, discutiendo con todo el mundo. Naturalmente tú te contienes y acabas comiéndote el bocata de jamón pero sin jamón y con sabor a pan solo.

      Quizás por eso, para evitar que su amante esposo coma pan solo y comience las vacaciones de mal humor, se levantó muy temprano y como buena esposa, preparó las viandas con ese cariño especial que solo atesoran las damas.

      La mañana había despuntado presagiando un día caluroso y según discurrían las horas, el astro rey, o el rey de los astros, que también vale decirlo así, se iba enfadando con Mercurio, me refiero al mercurio de los termómetros que poco a poco se iba derritiendo hasta la última de sus bolitas.

      Cuando ya todo está preparado, ella se acerca a la cama del pecado, (bueno, no era del pecado porque esta pareja estaban casados por la iglesia), y dándole una buena colleja a su adormilado esposo le dice:
      —¡Venga Periquín! mueve el culo ya cohone! que aluego aprieta el calor y no llevamos aire acondisionao en el Simca 1000, mira que te lo dije, que tienes que poner climatizador que las vacaciones se acercan, pero…¡Esa manía tuya de ahorrar y ahorrar!

      Justo en ese momento, él se despierta asustado pensando que ya era tarde y cuando ve lo que ve a su lado grita aterrorizado: ¡Jesús, María y José! ¿Qué es esto tan horrendo? Y aquello tan horrendo no era ni más ni menos que su linda esposa que aún dormía, una mujer con la cabeza llena de rulos, una red por encima y una cara embadurnada de una especie de harina blanca pastosa que solo dejaba ver unos ojos, pero que todo en conjunto resultaba digamos, pintoresco, algo así como Srek, pero en versión femenina
      —Cachi en diena Ptricia! ¡Qué susto me has dado! Anda ve y quítate ya esa horrible mascarilla que le pareces al fantasma de la ópera. Todo esto se lo dice mientras le da un capón y ella claro, se despierta.
      —¡Pero qué bruto eres! ¡podías ser un poquito más cariñoso, ¿no te parece? ¡Desde luego jomío eres todo amabilidad!
      —¿Pero si es verdad Patricia! ¿Cómo quieres que tengamos hijos con esa pinta en la cama?
      —¡Mira quién fue a hablar!, que si te vieras tú en el espejo….!con ese gorro de borla roja y antifaz del Zorro, se le quitan a una las ganas de tó. Además, ¿qué haces despierto tan temprano? ¿Acaso tienes ganas de… ¡Ay pichoncito…! ¿No será que te ha dao por meterle materia prima al molde que habrá de servir para el primer heredero de nuestro negocio familiar, jejeje?
      —¿Heredero? ¿Molde? ¿Materia prima? ¡Pero tú estás desvariando Patricia!, no me seas impetuosa y desenfrenada y tranquila, calma que eso ya llegará cuando tenga que llegar. El caso es que estaba soñando que nos íbamos de vacaciones en un Simca 1000, con nuestros hijos y que tú lo preparabas todo cuando de pronto algo me despertó.
      —¿Pero no sabes que tú no tienes Simca 1000, Periquín de mis amores? ¡Hijos! ¡Hijos! ¡Qué más quisiera yo que por lo menos hicieras un triste ensayo! ¡Uno sólo Periquín, no te pido más.

      textoalternativo —Bueno hija, es que uno está tan harto de esta vida, siempre vigilado hasta cuando voy a mear, que oye, ya me conformaría con tener un 600 y ser libre.
      —Pues anda, levántate ya y líbrete Dios de lo que te espera hoy. Ah, y dile a los guardias de tu negocio que se quiten de la puerta del baño, que voy a ducharme y ya los he pillao más de una vez mirando por el ojo de la cerradura.
      —¡Jo hija! ¡Pos ni que fueras Britney Spears! ¡Cualquiera diría que eres Mis Universo.
      —¡Mira qué gracioso está el muchacho hoy! ¡Será que tú tienes mucho de que alardear! ¡Si tuvieras todo proporcionao con tu estatura otro gallo me cantaría!

      Y llega la hora del desayuno: A ver Patricia cariño, ¿Cómo está mi agenda hoy? ¿Es muy larga la lista de actos en los que tengo que estar presente?
      —Jejeje, ¡Ay Periquín! Tienes un acto pendiente que no se cuando vas a realizar, y sobre si la lista es larga yo diría que ni es larga ni es lista, jejeje. Eso sí, la agenda la tienes cargadísima tesoro, escucha bien:
      A las 13,52 h, tienes almuerzo con Zalamero.
      —Juer! Con lo mal que me cae ese tío y lo despacio que come. Siempre me habla de lo mismo, que si el Chema es un pájaro de cuidao, que si el Rojo hoy está pirao y que el Pepe no tiene futuro. En fin, comeré deprisa para quitármelo de encima antes de que me pida que le invite a marisco, que siempre me pide lo mismo.
      —Luego a las 16,57 h. tienes una recepción con Canalón y le tienes que entregar una placa en agradecimiento a su labor en pro de conseguir unos terrenos para hacer pisos de protección oficial.
      —¡Manda huevos! Encima que el tío se ha llevado una pasta gansa en comisiones, tengo que hacerme una foto con él y para más inri, sonriendo, ¡qué vida llevo dios mío! ¡Quiero ser camarero y tener mi Simca 1000!
      —Pues eso no es todo cariño, a las 18,12 tienes que estar en el palco de la pista de tenis de Wimbeldon, para asistir a la final que juega la Navratilova.
      —¡Hombre!, por fin algo bueno, me llevaré los prismáticos porque esa gachí está buenísima y no quiero perderme detalle, que cada vez que saca…. quiero decir Patricia, que jugando es buenísima y no quiero perderme ni uno de sus saques.
      —¡Ya! Lo que quieres decir es que vas a estar mirando donde no debes, ¡pelandrusco, que te conozco!

      Y ya para acabar el día, te espera un avión y las 22,05 h. tienes que entregar la copa del torneo de fútbol Santiago Bernabeu que ha ganado el Realísimo.
      —¿Qué ha ganado el Real Madrid? ¡Venga Patricia no me hagas reir! Eso ha sido un robo descarao al Barça, el arbitro les estafó tres penaltis, le anuló cuatro goles y le expulsó al portero titular primero y luego al reserva. Seguro que el de negro ha hecho su Agosto. Luego no me extraña que hablen de centralismo, ¡si es que les hacemos la pirula en todo!

      Y después ya cariño… pues eso pichoncito…. chatín… que me he comprado un picardías que…. Bueno ya lo verás…. en realidad cuchi cuhi lo verás poco porque es muy chiquitín jeje, y de tu color favorito que tanto te hace subir la….. moral, porque mi amor, contigo hay que utilizar todos los recursos habidos y por haber, Periquín de mis entretelas, y aún así, el éxito no está asegurado.
      —¡Anda calla Patricia! que tú siempre estás pensando en lo mismo, todos los días con la misma obsesión, venga deja que me levante que se me hace tarde.
      ¡Pero qué obsesión ni que leches Periquín!, si la última vez que caté el turrón duro fue en las Navidades del año pasado y porque te tomaste una copita de más, que si no… ¡ni lo huelo!
      —¡Pero qué pesadita Patricia!
      —¡Jesús! ¡Que saborío eres hijo! ¡Anda levántate ya si tanta prisa tienes¡ Si lo llego a saber…! Dita sea!

      Pue sí, también ellos son humanos, y sueñan...




        sábado, 19 de julio de 2008







        ¡¡ESTOS MÓVILES DEL DEMONIO!!
        ¡Qué güena gente son estos amigos de Burguillos! Me han dejado gratis un espacio considerable en un hangar de su aeropuerto para aparcar mi nave “Terremoto” durante un largo tiempo, mejor dicho, para toda la vida porque ya no pienso utilizarla jamás. Le iba a poner un toldo pero me dijeron que no, que era mejor dejarla a la vista para reclamo de potenciales compradores de plazas de parking, pues no hay que olvidar que mi nave es un prototipo de diseño avanzado que enamora la mires por donde la mires. textoalternativo
        Un día en que me llegué por el hangar para quitarle un poquito el polvo a “Terremoto”, que la pobre estaba hecha una calamidad por culpa de unas obras iniciadas muy cerquita de allí, me pasó una cosa curiosa, sin duda provocada por esa locura colectiva en la que todos estamos inmersos con la llegada del teléfono móvil, un artilugio inventado por el demonio para atraer clientes pues últimamente este insurrecto estaba perdiendo cuota de mercado porque aunque se peca más, se condena menos, ¡y eso le duele al del tridente…!

        En fin, que una vez acabadas las tareas de limpieza, me dirijo a la parada del autobús para encontrarme con mi amigo Justo con quien había quedado para tomar una cañas, sí sí con tapas. Las cañas las pagaba él y las tapas también. Luego a la hora de beber y comer íbamos a medias.
        Naturalmente siendo ya un terráqueo con todas las de la ley, no tuve más remedio que comprarme un móvil, nombrecito que le han puesto a estos cacharros no sé porqué, pues si su propietario no los mueve, ellos por sí solos son inmóviles, pero bueno, aceptaremos “móvil” como animal de compañía, me refiero a la compañía que nos cobra porque esta gente sí que son unos animales de mucho cuidao a la hora de redactar las facturas, animales pertenecientes a la familia de los parásitos aunque a diferencia de aquellos, éstos se alimentan de nuestras cuentas bancarias. ¡Que nos arrean cada bocao!, que ni Drácula ante una yugular.

        Pues nada, que yo más chulo que un ocho con mi móvil en el bolsillo del pantalón, me introduzco en el autobús no con poca dificultad porque yo creo que allí dentro había coincidido todo el pueblo a la misma vez. Me situé como pude junto a una barra para sujetarme pues el chófer conducía como si le hubiese tocado el carnet en una rifa. La verdad es que no hacía falta sujetarse a ningún sitio ya que todo el personal viajero era algo así como un amasijo de carne soldada. Y mira tú por donde, en el reparto de baldosas donde yo tenía que ir clavao, voy y caigo justo en la popa de una rubia “gabacha” turista, con una mata de pelo impresionante recogida con una diadema para formar una cola no menos impresionante. Y claro, cada vez que el chófer del autobús hacía gala de su saber frenar, aquella cola de caballo, perdón, de “gabacha”, se me metía en el ojo izquierdo Y lo mismo cuando ella giraba su cabeza a izquierda o derecha. ¡patapumb!, su cola en mi ojo izquierdo

        Una vez mi ojo irritado, fui yo quien se irritó y le dije con mi francés parisino: “Pardón mademoiselle, je suis hasta los güevés porcua su colé me la meté en el ojé”.
        Ella se giró y me miró…. me miró con una mala leche de tres pares de atributos masculinos similares a los del caballo del Espartero, lo cual quiere decir que entendió mi correcto francés. Y a grito pelao para que todo el mundo se enterara me dijo dejándome avergonzao: ¡La mae que lo parió malahe! ¡Uzté m´eztá metiendo a mí la zuya por er culo jase ya tre estasione y yo no le disho ná. ¡dehenerao! ¡zerá pozible ezte pavo!

        textoalternativoNaturalmente, mi tez se tornó colorá y el rubor que sentí me quemaba las mejillas. ¿Qué pensarían los pasajeros de mí? Eso sí, me quedé dudando si era una francesa que hablaba de muerte el andaluz, o se trataba de una andaluza que chapurreaba fatal el franchute. No he dicho que aquel bombón era un bombón, ¿verdad?, pues lo era y lo digo ahora porque tenía un bouquet…. Bueno, a decir verdad eran dos ¡Uno como los de Ferrero Rocher y otro como los de Mon Cherí!
        Tengo que reconocer que el bombón en cuestión tuvo más paciencia que yo aguantando impasible el producto del chaca-chá del autobús, la “pericia” del conductor, lo apretujao que íbamos y el firme bacheado de la calle principal de Burguillos. Por cierto Capa, a ver si tú que tienes influencias, le das un toque al alcalde, que esa calle parece un bancal sembrado de auténticos cráteres. Y espero que no seas tú quien hace la selección de conductores de autobús porque desde luego os habéis lucío.

        El caso es que ante la reprimenda de la buena moza dejando mi cara roja como la cresta de un pavo, y ante la mirada del pasaje con no poco cachondeo, me apresté a bajar en la próxima parada, y cuando el “manitas” del conductor frenó “suavemente”, antes de apearme miré al bombón y a los pasajeros y dije a modo de disculpa:
        —¡Era el móvil!
        Y aquel bombón haciendo gala de tener más reflejos que Casillas (portero del Madrid, qué asco de equipo), respondió en voz alta antes de que yo me apeara:
        —¡¡¡Ah zí!!!, po avé zi er prózimo ze lo compra zin vibraó, cohone!!!

        En fin, he visto por ahí a gente que lo llevan en la cintura como si fuera una pistola en su cartuchera y ahora entiendo la razón.
        Habrá que comprarse una.




        domingo, 13 de julio de 2008







        HOGAR, DULCE HOGAR. Por fin se acabaron mis peripecias por el espacio sideral. Visto lo visto, mejor dicho, no habiendo visto nada digno de mencionar aparte de un Universo grandismo pero vacío, por lo demás, leche y picón. Volar por allá arriba es como si te metieras en un túnel sin paredes viendo siempre lo mismo, o sea, nada de nada. A veces te cruzas con alguna roca que te viene en dirección contraria a una velocidad de mil demonios y si no andas listo para esquivarla te hace papilla. Y cuando al cabo de un porrón de años avistas algún planeta, ni siquiera te puedes acercar porque no tienen ni pista de aterrizaje y aunque la tuvieran, mejor no ser curioso porque como se te pare el motor, ya me explicarás como sales de allí sin plataforma lanzadera y sin el gracioso ese que no sabe ni contar, pero que se ve que le hace mucha gracia aquello de: 9, 8, 7, 6, 5,… ¡Que manía con hacerlo siempre al revés!

        Así que, cierto es que me puedo vanagloriar de haber recorrido este mundo y todos los demás y que he hecho más kilómetros que el cometa Halley, por cierto, me gustaría saber a mí quien maneja el hilo de este cacho cometa para que después de tantos miles de años, aún no se le haya escapado la cuerda.
        Lo curioso es que si alguien me pregunta que le describa los lugares por donde pasé, ahí ya me han pillao porque cualquiera les dice que no he visto nada. Las fotos mejor ni enseñarlas porque todas son iguales. Bueno miento, de vez en cuando también te encuentras dando tumbos un peazo roca cada tropecientos mil kosmociómetros pero sin chicha ni limoná, total, peñascos que no sirven para nada y que van dando vueltas por ahí como alma en pena pero que son objetivo de programas espaciales, nada más y nada menos que para saber si el peñasco es de mármol, arcilla o plastelina ¡manda huevos!

        Unos programas y carísimos proyectos que vale, lo reconozco, si no fuera por ellos, yo nunca me podría construir mi chalet en Marte por ejemplo, que oye, no sé porqué pero Marte me tiene enamorao quizá por esa belleza natural que dios le ha dado con esos paisajes idílicos a base de bellos bosques, verdes prados, riachuelos de aguas transparentes y una fauna poblada de animales de todas las especies.

        Y como va a ser que no, yo me pregunto para qué narices se gastan tantos miles de millones de euros en mandar a los planetas cacharros super sofisticados que a veces ni se recuperan, tirando así las perras por la rejilla de la alcantarilla. Claro como no son suyas…

        Es que yo a mis…. (iba a confesar mis años, pero ese es un dato irrelevante en el programa espacial), digamos que son muchos, y sin embargo mi vida no ha cambiado ni un ápice, sigo lo mismo que cuando era un mocoso. Yo pensaba que a partir de la llegada del hombre a la Luna, yo sería una Alicia y el mundo un país de maravillas. Pues vaya país de maravillas, resulta que si no curro no como y aún currando, como poco y mal, porque lo bueno y mucho se lo quedan los de la Nasa todo para ellos.

        Ah, y eso del progreso y los avances tecnológicos, ¡una milonga!, solo quieren vendernos la moto para que ellos puedan pasearse en lujosos automóviles y tener un harén de amantes que las llaman becarias y se las llevan hasta el despacho oval para entretenerse con ellas los guarrindongos.
        ¿Y yo qué? ¿alguien ha pensado en mí? ¡Pues que yo sepa, no! Y si alguien lo ha hecho, que levante la mano. El caso es que aquí sigo como hace…. un capazo de años.
        Cuando Armstrong pisó suelo lunar me dije: ¡Gracias Dios mío! Ahora seguro que traen de allá algún tipo de material que servirá para que me devuelva la vista y para que la gente viva más dignamente, ¡Y un jamón! Quiero decir que como nos descuidemos hasta eso nos van a quitar. Y ni vista ni gaitas, continúo caminando con una especie de palo llamado bastón, porque ahora, al igual que entonces, no hay nada mejor. Y la pobre chica que sin yo darme cuenta se encuentra con el palo entre las piernas, se arrea un susto de mil demonios.

        Vale, ahora tenemos lavadoras automáticas, neveras, microondas y un montón de cacharros que la mitad no sirven para nada, estorbos que guardamos en el altillo porque da pena tirarlos pero que a la vuelta de unos años acaban en la basura. La mayoría están fabricados con cuatro pedazos de hojalata o plástico al que le aplican un motor que ya existía antes de los viajes a donde Cristo perdió el gorro, y botones, muchos botones, un botón para esto, otro para aquello, este para ponerlo en marcha, este otro para pararlo y aquel para que cante el “donde estará mi carro” de Manolo Escobar. Van acompañados de una enciclopedia a modo de "Instrucciones" que parecen el libro gordo de Petete para al final no enterarte de ná. Usease, miles de botones que también existían antes de los Discoverys, los Apolos u otros artilugios robotizados que tampoco sirven para una leche si exceptuamos la recogida de piedras que traen de por allá arriba, (como si aquí no hubiera bastantes), para que los ingenieros de la nasa las utilicen de pisapapeles para chulear delante de los amigos, porque eso de tener una piedra lunar encima de la mesa del despacho, no veas como mola. ¡Con las que recogió mi abuelo del olivar sin tantos avances tecnológicos! Tenía un olivar que era un pedregal y lo dejó limpio como una patena sin que nadie le viera pavonearse con los amigos, ni utilizar ninguna de las piedras para sujetar papeles, para eso tenía un gancho de carnicero y allí los iba pinchando todos muy bien ordenadicos. El pedregal más grande del pueblo era el de mi abuelo y juro que por allí no se acercaba nadie a buscar piedras. Hay que ver lo que vale una piedra según sea del olivar de mi abuelo o de la Luna.

          textoalternativo Para la recogida, ni escafandras ni trajes de astronauta ni zarandangas, con unos pantalones de pana, una camisa a cuadros unas abarcas y una talega para la merienda y la sombra del sol como reloj, se bastaba y sobraba. Sus brazos de carne y hueso se las apañaban de maravilla, y no como esos otros de metal que valen una fortuna y total, ¿qué hacen? ¿hacen algo diferente a lo que hacía mi abuelo?
          Que ná chicos, que esto es un camelo.

          Si las sociedades modernas han avanzado algo no ha sido por que la Nasa se esté gastando lo que no hay en los escritos. Ahí tenemos al inventor de la fregona, que ese sí que hizo un buen trabajo para la humanidad, las mujeres y hombres todavía se lo están agradeciendo. ¿Cuántos microchips lleva incorporados la fregona? ¿Qué composición aleatoria de metales desconocidos traídos de otros planetas se utilizan para su fabricación? Eso sí que fue un gran paso para la humanidad porque a ver, ¿Quien no ha cogido el mocho en más de una ocasión? ¿Y quien ha ido a la Luna alguna vez? Está claro ¿no?
          ¿Y qué me dicen del chupa-chups, además con la particularidad de que su inventor es español.
          ¿Y las pipas? ¿Quién no ha consumido pipas? ¿Las han traído quizás de la Luna? ¿Y quién ha ido al cine y no se comido una buena ración de palomitas?
          Eso por no mencionar el chorizo de Cantipalo los espárragos trigueros, las perrunillas, el jamón pata negra, las migas, la fabada, el pá amb oli tomaquet i pernil, los churros, el all i oli…
          Cierto que ahora se viaja en coche con motores de muchos caballos y antes lo hacíamos en un carro tirado por uno solo, pero, ¿Y el ruido y la porquería que tenemos que tragar cada día a cambio?
          Todas esas cosas y muchas más, han estado con nosotros desde mucho antes que oyéramos a Armstrong decir un 20 de Julio del 69: “Este es un pequeño paso para el hombre y un gran salto para la humanidad”. Pues si todos los saltos para la humanidad van a ser como aquel, estamos apañaos y que dios nos coja confesaos para que en el próximo salto no haya un precipicio.

          Porque a ver, las casas se siguen haciendo con los mismos ladrillos que antes con la única diferencia de que ahora cada ladrillo cuesta un “güevo” y parte del otro. Y de seguir con esos precios, estos adelantos científicos tan progresistas nos van a llevar a los puentes. Yo ya le tengo echao el ojo a uno que una mano de pintura me va a quedar la mar de cuco.
          Por supuesto que tampoco me desmaterializo en casa y me materializo a los pocos segundos en la oficina, tengo que coger el metro o el autobús, aguantando los exquisitos aromas de la gente que huele a podrío, porque si lo vamos a mirar, ni siquiera han inventado jabones para eliminar los malos olores y mi abuelo, que háblale tú de viajes interestelares, él se lavaba con uno hecho en casa y olía a rosas. Digo lo de viajar en tren o autobús cuando no están en huelga porque si lo están como es habitual, este mundo tan moderno desde el asalto a otros planetas se paraliza y se convierte en un caos total.
          La burra de mi abuelo nunca se estropeaba, no conocía las huelgas, no la llevó nunca al taller y no gastaba gasolina, esa gasolina que desde que existe la Nasa nos la regalan.

          Ahora, eso sí, tenemos un mundo mucho más sano, justo y equitativo, ya hemos erradicado las enfermedades, la pobreza, la polución, las guerras, la violencia de género, el abuso a menores, la explotación laboral, las mafias, los políticos corruptos…. Y lo más importante de todo: los niños. Ya no muere ninguno de enfermedad, de hambre ni por falta de medicinas.
          Y todo gracias a la batalla que estamos librando en la conquista del espacio que además, nos está saliendo gratis.

          Dejaremos para otro día la polémica de si realmente se llegó a pisar suelo lunar, ya que existen dudas más que razonables para pensar que aquella epopeya que significó el alunizaje en la misión del Apolo XI, haya sido el montaje más descarado en toda la historia de la era espacial. Un posible y más que supuesto engaño y una tomadura de pelo que quizás un día sea revelado.

          ¡Si mi abuelo levantara la cabeza…..!

          sábado, 12 de julio de 2008






          ¡NECESITO PISTA! Hoy no ando yo mu fino que digamos, mi capacidad varonil ha perdido muchos enteros y mi auto-estima anda bajo mínimos. ¡Yo que me las prometía tan felices! ¡Qué iluso!"
          Pensaba dejar bien alto el pabellón de los terrícolas pero me salió el tiro por la culata. A decir verdad la culata quedó intacta porque el tiro resultó ser un tiro con balas de fogueo. Pero mejor vayamos a los detalles.
          Una vez en su chalecito, un apartamento espacial intergaláctico a todo lujo y confort, no se anduvo con rodeos ni preliminares y así de golpe y porrazo sin ni siquiera dejar que me diera una ligera duchica, va y me suelta: ¡Qué! ¿Jugamos una partidica de tenis?
          —¿De tenis? —respondí yo muy sorprendido mientras me iba diciendo para mis adentros: ¿Será que aquí le llaman así?
          Y acto seguido me apresuré a decirle: ¡Pos güeno! ¿Y dónde está la pista?
          —¡Tranquilo cuchi cuhi! —me susurró al oído añadiendo con voz acaremelada y sensual: No seas impaciente pichoncito que lo bueno es más bueno si se hace esperar.
          —No, si yo es por ir ganando tiempo, —exclamé con una sonrisa pícara.
          Y haciéndome un poco el interesante le pregunté: Oye corazón, ¿la pista tiene hierba o sueles pasarle la cortadora de cesped?, es para saber si la superficie de juego es suave y esponjosa o más bien lisa.
          —¡Ay cariño! ¡Qué gracioso eres corazón! dijo ella muy melosa guiñándome uno de sus ojazos. ¿De veldá que no lo sabes mi amol? Anda pichoncito mío déjate de bromas e iniciemos el juego que me han dicho que los terrícolas sois todo energía pura, incansables e insaciables.
          Enseguida me percaté de qué tipo de juego se trataba pues en menos que canta un gallo, un galán de noche de diseño futurista que había por allí vacío, en 5 segundos quedó ocupado con toda su indumentaria externa e interna.
          Y cuando vi lo que vi, ¡mamma mía!, ¡bufff! ¡wahuuuuu!... Aquí ya fue cuando empecé a preocuparme seriamente porque tuve la ligera sospecha de que para ganar aquel partido de tenis iba yo a necesitar bolas muy gordas, dicho de otra manera: aquel potorro, perdón, digo potaje galáctico, tenía mucha carne pa este cachico pan.
          Lo que en aquel momento se dibujó en el lienzo de mi retina, creo conveniente que es mejor obviar detalles y descripciones en aras a la brevedad. ¿Preferís que describa el paisaje? ¡Mirad que a mí no me cuesta ná!
          Cuando el otro galán de noche se vistió con mis prendas todas ellas compradas a tocateja en el Corte Inglés, ella me dedicó una de aquellas miradas profundas y penetrantes, de aquellas que hablan por sí solas, de aquellas que te están gritando que no, que aquello no va a funcionar y que que aquella olla ya en plena ebullición iba a necesitar productos autóctonos y no imitaciones de importación. Lo digo porque segú ella miraba iba frunciendo el ceño y dándole a la cabeza así como cuando alguien duda de que la cosa no pinta nada bien.

          No obstante comenzamos el partido ganado yo el primer juego, ella también ganó. Diréis que es raro que en un partido ganen los dos, pero así fue. ¿qué queréis que os diga.
          Iniciamos el segundo y volví a ganar, ella también ganó. Pensad lo que queráis.
          Aquella pista de textura suave y aterciopelada donde las bolas iban y venían a ritmo endiablado pronto empezó a pasarme factura de tal manera, que al tercer juego el cansancio hizo mella, el servicio apenas si entraba y a malas penas conseguí un empate como mucho, aquí ella perdió, me refiero a que perdió el control y me recetó un rapapolvos.... era evidente que todo fue consecuencia de mi pésimo juego. Aquello ya no era partido ni era ná y mira que me concentraba pero no, que no había manera y todo era un querer y no poder. La contrincante era toda una profesional y yo a su lao era un simple aficionao. También es mala suerte ¡leche!, que pa una vez que fallo, haya tenido que ser con este bombón galáctico. Y es que claro tanto tiempo sin entrenar perdido por esas jodías galaxias....
          Ella me miró con cara de pocos amigos, pero iniciamos el cuarto juego y aquí ya fue la hecatombe, el desastre total, el hundimiento, bueno el hundimiento no porque apenas si se hundió nada, quiero decir que me vine abajo espectacularmente.

          textoalternativo

          Ella se cabreo, yo me sorprendí y antes de salir de mi asombro me pregunto malhumorada y visiblemente decepccionada:
          —¿Pero tú de donde procedes chacho?
          —Yo de la Tierra—le dije un poco asustao. ¿Y tú?
          —Eso no importa ahora, "latin lover" de pacotilla pero dime: ¿En la Tierra todos sois tan débiles o es que tuve la mala suerte de de toparme contigo?, porque vale, está bien que deslumbres con las dimensiones y la potencia de tu nave pero jomío, eso de guardar la proporción con el piloto....
          —¡Hombre!, digo ¡Mujer! Pues… estooo. ejem.. débiles débiles… ¡es que tú pides mucho!
          —¿Mucho? ¡Serás bandarra! ¿Llevamos tres juegos y dices que es mucho? ¡Pero en qué país vives tú, chacho!, esto va a tres sets de 6 juegos cada uno y no hemos acabado ni el primero!
          Yo sin que se diera cuenta así con los dedos como mi agüela, empecé a calcular: 6 x 3 = a 18. Y le dije: ¡Juer galáctica! ¡A ver si te piensas que yo soy Robocop!
          —¡Anda no hagas que me cabree y vete pa tu Tierra que allí los hombres no servís pa ná! Venga coje tus calzoncillos largos tipo "oeste", abastece tu nave de combustible antes que me arrepienta y ponte mirando pa Burguillos que por aquí tiés mu poco que hacer… ¡Valiente mequetrefe estás hecho! ¡Tres juegos y "caput"!! Jejeje, ¡Pero chacho! ¿Ande vas por el mundo con esa miseria? ¿No te da vergüenza?

          ¡La madre que la parió! Mira, me quedé mudo, no atinaba a articular vocablo. ¡Qué genio más cochino tenía la joía galáctica! ¿Cómo serán los hombres en su Galaxia? Igual son todos unos Terminaitors y claro, así cualquiera compite con ellos. El caso es que me dejó humillao, empequeñecío, ruborizao y con la sensación de haber hecho un ridículo espantoso. Y si no la puse de vuelta y media fue porque necesitaba el carburante pues si se cabrea un poco más y me lo niega, este blog hubiera tenido sus días contados, bueno más que el blog quien lo emborrona.

          Y bueno, cuando dimos por finalizado nuestro particular show del “Dúo Pimpinela”, con el rabo entre las piernas me fui alejando cabizbajo hacia mi “Terremoto” y ya sentado y motores en marcha le pedí perdón a mi nave por no haber estado a la altura de su nombre, e inicié el despegue dejando decepcionada a una galáctica que eso sí; ¡Vaya peazo galáctica!

          En fin, que voy pa Burguillos en busca de somieres que ahora ya sí, estoy totalmente convencido que lo que quiero es un catamarán.
          Así que amigos, después de hacerle unos pequeños retoques en vuelo a mi nave para que aterrice en descenso vertical, dejadme bien limpita la era del tío Bartolo que voy pa España. Y por favor, prepararme un potaje extremeño de esos que quitan el hipo que arrastro más hambre que el perro un ciego, (hubiera podido decir que mi perro), que por estos lares no ves un cacho pan ni en pintura.
          ¡Anda ya y que se vayan los viajes espaciales a tomar viento fresco! que como en mi Tierra no hay ná.
          Lo dicho, en pocos días estoy con vosotros.
          Capa pon a to el pueblo en sobreaviso que ya sabes lo poco que me cuesta a mí convertirlo en un solar.






            EN OTRO MUNDO. Y llegó la calma. Llegó tras la tempestad.
            Qué tranquilidad volar por la inmensidad del firmamento gracias a Dios y a mí, lejos de aquellos seres primitivos en su primera fase de evolución.
            El silencio invade el infinito espacio sideral y un horizonte bañado de luz natural nítida y transparente, se refleja en mis pupilas ofreciéndome una paz embriagadora.
            El bullicio de gentes caminando, o mejor dicho, corriendo en todas direcciones sin apenas tiempo para observar el paisaje, ha quedado muy lejos. Ahora me encuentro como en un sueño donde la geometría pierde sus formas para convertirse en un enigmático cosmos que no tiene principio ni final. Mi mente recobra elasticidad, mis músculos pierden la tensión terrenal y siento como mis arterias transportan por toda mi anatomía un caudal de paz y sosiego que me hace flotar. Me abandono a la inexistente ley de la gravedad. Las grandes compuertas de mis párpados (Dios me dió unos ojos para soñar con ellos), caen con el cartel de "cerrado", y mi mente se evade para entrar en otra dimensión, un mundo donde la fantasía se viste de gala mientras mi nave sigue inexorable su viaje astral.

            Parece que esté parado y sin embargo, vuelo a una velocidad de millones de kosmociómetros (un kosmociómetro equivale a 19 billones de miriámetros y un miriámetro es igual a… a tanto no llego), pero es mucho, ¡qué digo mucho!, es más que desde aquí a Burguillos pasando por Barcelona.

            El cielo parece un lienzo de tonos azul mar tirando a cobalto y no se oyen ni los pájaros. Ni siquiera las nubes que brillan por su ausencia interfieren en la visibilidad del horizonte. El suave y casi imperceptible sonido de los motores de mi “Terremoto”, ayudan a crear un ambiente de calma total. De vez en cuando me cruzo con planetas desconocidos pero yo diría que son planetas deshabitados porque no escucho ni ruido de coches ni gente discutiendo por las calles, es más creo que no hay ni calles.

            textoalternativo¿Tendré combustible hasta la próxima escala? Espero que sí porque llené los depósitos en Burguillos dejando el surtidor casi vacío, y como el consumo de mi nave es de 20 cuatrillizos, perdón, cuatrillones de kosmociómetros por litro…. (¿no me habré pasao?), quiero decir si no me habré pasao de galaxia y ahora solo Dios sabe hacia donde me dirijo. Y como no encuentre una gasolinera colgada por aquí me parece que no me salva ni la Moreneta.

            Esta calma chicha empieza a desesperarme, siempre el mismo paisaje, siempre la misma sensación de vacío…. ¡Y con un hambre que llevo....! Yo que siempre odié los McDonals, ahora hasta sería capaz de pagar 50 céntimos de euro por una hamburguesa de 15 pisos.
            ¡Cómo me acuerdo de mis amigos! ¿Para que quiero yo una nave tan elegante y veloz si me siento más solo que la una? Puede que esta mi nave valga millones de euros, sin embargo, comparada con lo que vale un amigo.... ¡ande va a parar!
            Miro al frente y, ¡nada!, hago lo propio hacia izquierda y derecha y, ¡nada!, miro por el retrovisor y tres cuartos de lo mismo. ¡Chacho por aquí no se ve ni un alma!
            Miro el mapa y, ¡dita sea! Ahora recuerdo que se lo dejé a Justo y no me lo devolvió. Que se prepare cuando le pille.
            Se me altera la bilirrubina, me irrito, se me hinchan el par de parámetros que hay bajo la aguja de la temperatura…. Y para recomponer mi estado sosegado miro hacia los niveles de carburante y…. ¡la madre que me parió! ¡¡voy en reservaaaaa!! ¡Y sin un bendito cortijo a la vista! En la pantalla de navegación ni siquiera me marca las coordenadas, solo van apareciendo letras y más letras que dicen: “cosmos” “cosnos” “cosmos”. Eso digo yo, ¡cosmo estaría de pirao cuando me embarqué en esta absurda aventura! Si algún día vuelvo por la Tierra creo que me fabricaré un catamarán para así al menos ir por la costa deleitándome con el paisaje y en cada puerto, echarme una novieta, que ande va a parar con este aburrimiento.

            Si no fuera porque mi mente se entretiene en soñar que estoy en una terracica tomando una caña, bajo una sombrilla y con un airecico que corre que es una maravilla, y que además comparto terracica y mesa con Justo, Carmen, Remi, Loli, Nuri, Zaus, Rakel, Charo, H_ormigo y Cantinflas, mientras Perolo nos sirve unas raciones de cochinillo, si no fuera por eso como digo, este viaje no se lo deseo ni a mi peor enemigo. Y para postres, mientras estuve retenido en aquel planeta jurásico, alguno de los dinos me hurtó el cartón de tabaco y me están entrando unos nervios….. y una mala leche….. ¡Si me conoceré yo!

            Acaba de pasar una mosca por mis narices y ya lo que me faltaba, la persigo con la mirada y cuando se posa sobre el tablero de mandos, ¡¡zasssss!! Ni zas ni leches, ¡Primer intento fallido! Mal vamos porque los niveles del combustible siguen bajando al mismo ritmo que sube mi alteración de nervios
            Ya veo que la tarea será ardua porque al segundo intento, mientras yo me pienso que por fin pasó a mejor vida, resulta que agarra la lagartona y me sorprende arreándome un picotazo en todo el óvulo de la oreja izquierda, precisamente la que más sensible tengo. Debía tener unas fauces de tigre y llamarse Marni porque la ladrona se llevó media oreja mientras soltaba unas carcajadas que pa qué os voy a contar. Ni siquiera puedo decir que tengo “malas moscas” porque solo es una, ¡pero vaya una! Creo que tiene más hambre que yo, unque lo que más me preocupa es que tenga tantos reflejos.

            textoalternativo Tengo que engañarla como sea o esta caníbal me descuartiza. Me hago el disimulado, haciéndole creer que miro para otro lado pero sin perderle ojo y cuando más confiada está: ¡¡Zasssssssss!!, cosa que repito siete veces por si fuera un gato reencarnao. Jejeje, por fin se me escapa una leve sonrisa, muy leve pero sonrisa al fin y a la postre. y es que no es para menos pues me observo la mano y veo que me ha quedado como si hubiera chafado un tomate maduro.
            Acto seguido me la meto en la boca (la mano), volviendo así las aguas a su cauce o para mejor decir, las plaquetas y los glóbulos rojos a mis arterias. El trozo de oreja ya es irrecuperable.
            Perdonar un momento que abandone el cuaderno de bitácora, es que veo venir a toda leche hacia mí un enorme planeta 100 veces mayor que la tierra y, o giro 7 grados a estribor, o se produce un segundo Big Bang. Bueno ya está, ¡uffff, me ha pasado rozando!

            Me aburro como una ostra. Conecto mi transistor de ondas cibenéticas, giro el dial: “La Cope”, no me gusta, “Onda Cero”, no la trago, “Radio Nacional”, que le den…“Cadena Ser”, anda y que la zurzan, …. “Radio Burguillos”, ¡Hombre! ¡aquí quería yo llegar!.Y lo hago en el preciso momento que un locutor de alto copete está entrando en conexión para hacer una entrevista en formato multi-conferencia con Cunit, Barcelona, Madrid, Platja d´Aro, Málaga, Teruel, Granada Badajoz y Zaragoza, todo ello con un moderador de campanillas que no recuerdo su nombre pero que me pareció oir que le llaman Perolo. Presenta un tal Justo y disertan Remi, Carmen, Charo, Zaus, Rakel, Loli, Nuri, H_ormigo, un serrano llamado Cantinflas y como dije anteriormente, Perolo el encargado de que el programa no se convierta en la Torre de Babel, o que Remi lo ponga patas arriba. Recordarme que cuando vuelva a la Tierra (si consigo encontrar el camino de regreso), los busque para que me firmen un autógrafo porque, ¡¡Vaya elenco de campeones!!

            Estoy mirando la aguja del kosmociómetro y casi no me lo creo: marca que me estoy desplazando por el espacio volando a una velocidad de 500 vistómetros por micrón, (un vistómetro equivale a la velocidad de, “visto y no visto” y un micrón dicen que es muy poquita cosa), así que hagan la cuenta, calculen y si encuentran una nave más rápida, les devuelvo la calculaora, un aparato de última generación que como su nombre indica, calcula y da la hora. Y además o calculas ahora o callas para siempre.

            Eso sí, mi radio capta los sonidos hasta desde los lugares más recónditos del Universo, por ejemplo, estoy escuchando a mi amigo Capa, como muy bajito y fuera de antena le dice a su amiga Remi: “Este tío se enrolla como piersiana, total para decir que está muy lejos de nosotros, que vuela muy deprisa y que hay mucho silencio”. Lo de piersiana no es un error, que ya os veo venir, significa que Pierrs y Ana, son una pareja famosa por lo mucho y bien que se enrollan, de ahí el ejemplo. ¿Qué pensabais que me ibais a pillar en un gazapo? ¡Pues no! ¡Listillos!
            Anda Loli, vete pa las sillas donde están el par de dos y dale un capón a ese criticón que me está poniendo como hoja de prejil. Y tú Perolo a ver si ponemos orden que se te está desmadrando el personal. Seguro que alguno te ha sobornado con unas chuletas de cordero. ¡Bandido que te conozco!
            Y a todo esto ya no sé ni por donde iba, he perdido el hilo de tal manera, que ahora me acuerdo del foro de Burguillos. Allí sí que hay hilos a porrillo.

            textoalternativo ¡Chssssssss! ¡Un momento! ¡Algo se me acerca a una velocidad endiablada! Apago la radio, esa tertulia es un gallinero. Dejo el programa con Justo Molinero por encima de la mesa del estudio tratando de imponer autoridad, perdón quise decir que tan justo dedinero no se puede hacer un programa de radio. No les daban ni agua. Y si no llega a ser por Carmen que se agenció unas perrunillas, Charo unos carquiñolis, Nuri pá de pesic, Remita un cesto de porras que trajo de Madrid, Loli puso las servilletas, y Rakel una botellica de Málaga Virgen, si no llega a ser por eso, el programa hubiera pasao sin pena ni gloria. Ah, las joticas de Zaus sonaban como melodía angelical en la sintonía del programa, mientras Cantinflas les dedicaba a todos unos versos improvisados a vuela-pluma. Y lo que más me gustó fue ese cestico de estrellitas, gañotes, prestines y bollos de chicharrones con los que obsequiaba Loli a quien se acercaba por el estudio además de regalarles a todos un manojo de espárragos trigueros. Es que esta Loli no pué negar que es extremeña de pura cepa, ella siempre tan noble y generosa. ¡Cahi en diena si yo pillara ahora mismo un platico de migas burguilanas!

            Estoy mirando por mi retrovisor y veo llegar a mi altura una nave preciosa descapotable color rojo fuego. No, ahora la veo mejor, no es descapotable es que la mitad superior es de cristal, lo que pasa es que lo deben haber limpiado con “Netol” y se transparenta tanto, que lo que veo en su interior me está poniendo… pues eso, que me está poniendo. Digamos por si acaso esto lo leyeran niños, que me está poniendo nervioso, porque hasta hace solo unas horas todo lo que vi en el Planeta de los feos, era feo pero feo feísmo, lo que se dice feo, y ahora que esa nave se acerca casi rozándome: ¡Indescriptible! ¡Sensacional! ¡Extraordinario! ¡Espectacular! No no, no me refiero a la nave, me refiero a su tripulanta. Si sí, una galáctica espectacular, una hembra de otra galaxia (no sé porqué digo lo de otra galaxia si ya se sobreentiede), con unas, con unas…. perfectísimas medidas jamás vistas por los humanos. Algún espabilao se estará preguntando que como sé las medidas si no se las he tomado. Pues muy sencillo listillo, me las está enseñando a través de la gran cristalera, (las medidas, malpensao). Así que no confundamos. Lo que me está enseñando es un cartel donde están apuntadas y debajo dice en letras mayúsculas: “FOLLOWME AND YOU WILL NOT REPENT” (Sígueme y no te arrepentirás), Y a ver si aprendemos el idioma universal que siempre tengo que andar traduciendo, ¡leche!

            Ahora me enseña otro rótulo que dice que conecte mi webcam panorámica de 200 pulgadas que me voy a quedar alucinao. Obedezco naturalmente. ¡Faltaría más! Omitiré lo que veo, ¡y cómo lo veo!, por si hay ropa tendida y porque no quiero que nadie se me desmaye antes de acabar la lectura, pero…. ¡Tela marinera!, bueno lo de tela es un decir porque escaseaba ¡¡Wawhhhhhhhh!! Menos mal que la carretera es ancha si no, ya me habría salido por distraerme en las curvas (me refiero a las de la carretera), que las tiene muy peligrosas. ¡¡Y con unos badenes….!!
            Así que me vais a perdonar que deje por hoy mi afición de aprendiz a erudito, que tengo cosas más importantes que hacer. Y por mi bien y el ajeno, espero dejar el listón terrícola muy alto.
            ¡¡Vamos buena moza, te sigo!!
            ¡El deber manda chachos!
            Ya os contaré y además, en la próxima entrega os regalo las tapas.


          miércoles, 9 de julio de 2008






          SE PUSO MÁS QUE DIFÍCIL. !Bueno bueno bueno!, la que se lío en ese Planeta donde a falta de agua se lavaban con saliva.
          Cuando debido a mi destreza y habilidad en el manejo de naves especiales, digo espaciales, sobre todo en aterrizajes y despegues, pude hacerme con el control de la nave, miré hacia atrás y me dije: ¿Todo eso lo he hecho yo? ¡Madre mía la que he organizao! De una tacada, mejor dicho, de una aterrizada, me había cargao a medio Planeta.
          Bueno, mirémoslo por el lado positivo y la verdad es que he tenido suerte y ahora son la mitad de los que eran y por tanto, el castigo será el doble menos de lo que me espera, —me iba diciendo a mí mismo no demasiado convencido.
          ¡Santo cielo que escabechina! Creo que a mi nave la voy a llamar “TERREMOTO” pues allí por donde pasa en el sistema solar, lo convierte todo por sistema en un solar. Y es que claro, a quién se le ocurre hacer viviendas como las de los hermanos gandules del cuento de los tres cerditos.

          El caso es que los pocos que quedaron que aún podían respirar, me apresaron y me condujeron hasta la cabaña de un señor que era más feo que pegarle a un padre y con doble capa de piel: una la suya propia y otra superficial producto de la sequía de aquel Planeta. Yo haciéndome el disimulado, miraba para el cielo preguntado dónde estaban las nubes, pues necesitaba con urgencia una ducha.
          ¿Nubes?, dijo un nativo en un idioma que gracias a mi dominio de la lengua en cualquier lugar, (no penséis mal que esto es muy serio), pude comprender. ¿Conque nubes eh?, —repitió el nativo—, nu-bes la que has formao inútil con ese aterrizaje chapucero.

          ¿Chapucero? —respondí yo—. Den gracias a mi soltura y maestría que de no ser por esa alta capacitación que poseo, en estos momentos este Planeta estaría extinguido, quiero decir su raza, bueno también el planeta porque tendríais que ver como quedó cuando logré parar el trasto.
          Yo no sé si ellos me entendieron pero pusieron una cara que de verdad yo me asusté tanto, que en aquel momento hubiera cambiado la ducha por un inodoro. No obstante, no me dejé amilanar y me dije: ¡Aquí hay que ser más listos que ellos!, e ipsofacto puse a trabajar mi privilegiada teligencia. Me acordé que entre Capa, Remi, Perolo y Loli arrejunté una buena colección de botellicas de vino de la mejor calidad, que junto al cava de Carmen, Charo y Nuria, unido a la virgen de Málaga, perdón, quise decir al tinto Málaga virgen de la sin par Rakel, podía servirme para lograr mis objetivos, me refiero a los objetivos de salir de allí entero, pues los otros objetivos, los de mi cámara Polaroid, ya los dí por perdidos cuando choqué contra la barrera del sonido. Sí sí, era una barrera que sonó como mil cañones disparando a la vez cuando antes de frenar ya en suelo desconocido, impacté con ella, pues la tenían puesta para que ningún manazas pudiera incrustarse entre las viviendas en caso de un aterrizaje forzoso.

          textoalternativo Al final accedieron a acompañarme hasta mi nave o a lo que quedaba de ella y les ofrecí una botellica de vino. Había por allí uno, feo con avaricia, que continuamente se hacía el listillo amenazándome con una especie de martillo de piedra, que eso sí, fuerza tenía el feo más que Sansón porque el martillo era el rulo de una apisonadora y el mango una de las columnas de la Torre de Hércules. Y va el gracioso y me dice: ¡Con esta botella solo salvarás una mano!
          Aquí fue cuando más me asusté porque el Di Caprio este levantó con una sola mano el martillo y lo puso a un par de metros por encima de mi cabeza amenazándome con dejarlo caer. Ante tal situación me acordé que llevaba una caja de perrunillas, la abrí y les ofrecí una para que se la repartieran, diciéndoles que era la única que tenía. Y encima estos desagradecidos me llamaban tacaño. O sea, que tampoco esto coló y haciendo un pasillo estilo Barça felicitando al Madrid, veo que se me acerca uno de aquellos Quasimodos o algo parecido, con un cútex de 15 metros, mientras otro me cogía una mano y la ponía encima de un tronco sin entender yo el motivo hasta que dijo: ¡Otra botella de vino o mano cortá p´al cochino! Me extrañó que allí hubiera cochinos hasta que me enteré que así le llamaban al jefe, seguramente por la similitud de su cara con uno de ellos. Además el elemento este era de color negro como la madre que lo parió y no por su piel sino por la roña que lo cubría pues como dije anteriormente, allí no conocían el agua.

          Con todo el dolor de mi corazón pero evitando el dolor de la mano, me vi obligado a sacar otra botella del líquido elemento. Pero como estos animales eran más tozudos que feos, para salvar mis manos, piernas, orejas, nariz y todos los demás miembros, casi apuré la bodega, las perrunillas y el cava, (Carmen, ves preparando otra caja). Y cuando descubrieron que aún me quedaba un pequeño resto del lote, me bajaron los pantalones y los slips, e hicieron acercarse al del cútex. Mira, me entró una mala leche, que si en vez de ser 2000 como eran, hubieran sido solo 1999, los remato allí mismo a todos, ¡amos hombre!, pero aquel tío con el cútex rozando mi masculinidad (dejemos aparte tamaños), pues oye, la verdad es que imponía.

          ¡Quieto parao!, le dije en cuanto vi que su mano se movía. Y para evitar males mayores y miembros menores, fui yo el que se movió echado el resto, me refiero al resto de provisiones que se los eché de mu mala gana encima como si fuera pienso pa los cochinos pues eso era lo que parecían. Reme, Capa, Nuri, Perolo, Loli, Charo: Ir reservando otro pedido de la misma marca.
          Pocos minutos después de haber ingerido el vino, el cava y haber acabado con las perrunillas, empezaron a desplomarse como si les hubiese dado a todos una subida de tensión. Fue entonces cuando la mía bajó y ante tal panorama favorable pensé que había que actuar con urgencia.
          Sabía que había que reparar con rapidez la nave y como ya sabéis que yo fui somierero, material necesario e imprescindible para la reparación de naves espaciales, me apropié de cuantos somieres pude, no sin antes tener que desembarazarme de una nativa demasiado cariñosa que se empeñaba en demostrarme lo que sabía hacer sobre uno de aquellos somieres (para postre sin colchón), al que le faltaban casi todos los muelles. Feos eran un puñao, pero se ve que a ellas eso no les afectaba a la hora de calentar el guisao.

          textoalternativoEs verdad que agua no tenían pero a estas mozalvetas carburante para el fuego no les faltaba. ¡Y del bueno! Otras cosas no sabrían hacer pero...., !Juuuuuer! Con razón dicen que la molienda no tiene enmienda y quien quiera que lo entienda. Ciertas prácticas se ve que se aprenden hasta en las galaxias más remotas.
          Si no llega a ser por que soy experto en mantener la frialdad.... ¡Eyyy! ¡Eyyyy!, ¡solo cuando la ocasión no lo merece eh!

          Total, que con los nervios a flor de piel, pero manteniendo la compostura, tuve que engañar a la incandescente galáctica diciéndole que primero teníamos que apurar la última botella que me quedaba. Sin perder ni un segundo se adueñó de la botella y menos que lo cuento se la trincó de un trago sin respirar, no sé si fue porque le gustaba mucho el contenido de la botella, o el mío, (que no estoy mal, pa qué nos vamos a engañar), el caso es que accedió y ahí fue cuando se desvaneció ella.... y su sueño. Cierto que iba en cueros, pero eran tantos los churretones, y de tal grosor, que parecía que llevaba puesto un abrigo marrón a rayas con lo cual, practicamente no se le veía nada. Eso también me ayudó a salvar la tentación y quien sabe si mi vida.
          Por fin me liberé de sus impetuosas y ardientes acometidas porque si en algo quería montarme yo, era en mi nave para salir de allí como alma que lleva el diablo.
          En aquellos momentos cualquiera pensaba en esas bobadas.

          Y salí, ¡Vaya si salí! Y es que los somieres en mis manos hacen milagros.
          Ahora ya con los motores en marcha, a ver para donde tiramos porque con este pequeño percance he perdido hasta mi brújula. Pero en fin, cualquier lugar donde aterrice, seguro que será más hospitalario que este. Y por supuesto, confío en que mi "TERREMOTO" lo haga con la mínima intensidad en la escala de richter. Pero eso será en otro capítulo.